Conoce las ventajas de la “dieta exprés”

¿A quién no le ha pasado que, como por arte de magia, sube unos kilitos en muy corto tiempo? Y después, ¿ quién no ha experimentado lo difícil que resulta quitárselos de encima?

Aún cuando los expertos en nutrición recomiendan que la pérdida de peso debe ser gradual, aquí te traemos las pautas de la llamada “dieta exprés”, para que en unos pocos días puedas lucir esos pantalones que no te cerraban.

Recuerda que lo mejor para que los resultados de las dietas puedan ser permanentes son los cambios, tanto en la alimentación como en los hábitos y rutinas de ejercicios.

Aunque es recomendable que antes de iniciar cualquier tipo de régimen alimenticio consultes a tu médico, la “dieta exprés”, estructurada en tres fases, tiene la ventaja de que incorpora tanto fibras como vitaminas y minerales, evitando padecer cualquier carencia o las fatigas asociadas a las dietas restrictivas.

Fase uno

En esta primera fase de la “dieta exprés” hay que hacer una reducción radical de la cantidad de calorías que ingieres al día.  La idea de esto es consumir alimentos que logren un “efecto sorpresa” en el metabolismo, que a la vez provoque una pérdida de peso entre dos a tres kilos, pero sin que haya pérdida de masa muscular.

Para esto, se deben reducir al mínimo los glúcidos que consumas, así obligarás a que tu cuerpo saque de sus reservas. Y en esta fase, también consumirás una buena cantidad de proteínas magras que te dejarán satisfecha y nutrirán tu masa muscular.

Entre los alimentos que se recomiendan en esta primera fase están legumbres, verduras, huevos sin la yema, lácteos descremados, jamón con bajo contenido en grasas, pescados, mariscos, crustáceos, soja, ternera magra y aves de corral sin piel.

Una propuesta de menú para la primera fase puede ser así:

•Desayuno: Infusión sin azúcar. 1 lácteo descremado y un alimento proteico magro.

•Almuerzo: 150 gramos de carne magra o 200 gramos de pescado. Las verduras que desees.

•Cena:  150 gramos de carne magra o 200 gramos de pescado. Las verduras que desees.

Nota: Esta primera fase no deberás prolongarla más de una semana.

 

Fase dos

Ya has logrado hacer la primera parte de esta dieta y lo más probables es que, si la seguiste al pie de la letra, te hayas logrado deshacer de al menos un par de kilos.

En la segunda parte, la meta es que esta pérdida de peso se mantenga, y que el organismo no se fatigue con las restricciones. Así que ahora se introducirán, de manera gradual, los glúcidos.

En la fase dos se aumentarán un poco los aportes energéticos, lo que ayudará a evitar que se eleven los niveles de insulina. Lo recomendado para ingerir aquí será lo mismo de la fase uno, pero agregando dos frutas y dos rebanadas de pan.

Una propuesta de menú para la primera fase puede ser así:

•Desayuno: Infusión sin azúcar. 1 lácteo descremado, un alimento proteico magro, una a dos rebanadas de pan y 10 gramos de mantequilla “light”.

•Almuerzo: 150 gramos de carne magra o 200 gramos de pescado. Las verduras que desees. 1 fruta.

•Cena:  150 gramos de carne magra o 200 gramos de pescado. Las verduras que desees. 1 fruta.

Nota: Esta fase la deberás continuar hasta alcanzar el peso deseado.

 

Fase tres

Una vez que has sorteado todos los escollos de las fases uno y dos, se supone que has alcanzado tu peso deseado. Ahora el secreto está precisamente en mantenerlo.

Aquí lo más importante será en no volver a las costumbres del pasado que te hicieron subir de peso. Así, debes ejercitar tu fuerza de voluntad para mantener una rutina más saludable y equilibrada.

También es importante que sigas introduciendo los glúcidos pero que las cantidades las vayas aumentando progresivamente, así habituarás a tu organismo a utilizar más energía. En suma, los alimentos serán los mismos de la fase dos, pero en cantidades un poco mayores, más 100 gramos de féculas cocidas.

Una propuesta de menú para la tercera fase puede ser así:

•Desayuno: Infusión sin azúcar. 1 lácteo descremado, un alimento proteico magro, dos a tres rebanadas de pan y 10 gramos de mantequilla “light”.

•Almuerzo: 150 gramos de carne magra o 200 gramos de pescado. Las verduras que desees. Cien gramos de féculas completas y una fruta.

•Cena:  150 gramos de carne magra o 200 gramos de pescado. Las verduras que desees. Cien gramos de féculas completas y una fruta.

Nota. La idea es que adoptes este tipo de menú para siempre. En caso que notes algún aumento de peso, puedes volver por unos días a la fase uno y luego a la dos, hasta completar el ciclo nuevamente.

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